Contra las dinámicas - Javier Navarro Marin - Marketing Córdoba / Lucena / Puente Genil
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Contra las dinámicas

Contra las dinámicas

 MENOS DINÁMICAS DE GRUPO

Más dinámicos

Que nadie se me ofenda todavía… Que esto de las dinámicas y los dinámicos no tiene nada que ver con el género, ¡eh! Es un inocuo juego de palabras, bajen sus armas y quítenme ese puntito rojo de la frente si son tan amables. ¡Gracias!

 

No sé ustedes… Pero yo estaba hace ya un tiempo (ahora ni les digo) un poquito hasta las narices de las dinámicas de grupo: en reuniones de trabajo, en charlas, en congresos o en cualquier sitio donde se permitiera a alguien coger un micrófono y jugar al “Simón dice…

 

Ya saben a las dinámicas a las que me refiero, esas que suelen empezar con un: “ahora vamos a levantarnos y a coger todos a muestro compañero de la derecha…” y suelen acabar con “… y nos damos un abrazo“… Que igual seré yo el raro, pero a mi es que esas cosas de abrazar cuando de negocios se trata, a lo que me motiva es a no ir más a una de esas maravillosas jornadas de convivencia.

¿Soy el único al que las dinámicas de: poneos de pie y abrazaos… le dan ganar se irse? Clic para tuitear

 

Si nos paramos a pensar en el efecto que queremos conseguir, posiblemente estemos todos de acuerdo: queremos salirnos de nuestra zona de confort, romper la barrera física, tratar al de enfrente como algo más que como un competidor, motivar a los compañeros de trabajo a ser precisamente eso, compañeros… Y hasta ahí totalmente de acuerdo. Pero por lo que más quieran, señores de las dinámicas, de verdad que nunca se han parado a pensar que igual se puede lograr eso sin hacer el imbécil (todos mis respetos a los imbéciles, que demasiado tienen con soportar a los de las dinámicas)… En serio, ¿no hay más opciones?

 

Créanme, con las dinámicas no suele conseguirse que el salirnos de la zona de confort (que ya les digo yo que salimos), sirva para que nada de lo que ahí ocurra quede fijado. A los que no nos motivan esas historias, no es que nos salgamos de nuestra zona de confort, es que la mandamos de viaje a Nueva Zelanda y desde tan lejos, ninguno funcionamos precisamente bien.

 

En las dinámicas se suele conseguir un sucedáneo maravilloso de la motivación y el crecimiento, que me gusta llamar “el efecto gaseosa“. Digamos que viene siendo algo así como darle quince cafés a un señor que sencillamente “viene paradito de serie” y pretender que (si sobrevive al trauma) a partir de ese momento, sea un socializador nato, ¿no sé si me explico? Dinámicas maaaaaaalas… Dinámicos bueeeeenos.

Las dinámicas de grupo generan ese efecto gaseosa… que dura, lo que dura la espuma Clic para tuitear

Y llegados a este punto… ¿Cómo “se hace” un dinámico? Pues con materia prima y “a pico y pala”, es decir: con alguien que tenga o se fabrique aptitudes y actitudes adecuadas y creando, ahora sí, dinámicas de trabajo que lo hagan o nos hagan crecer hasta llegar a ser lo propuesto.

Si queremos trabajadores de equipo, hay que irse a donde trabaja el equipo, estudiar las áreas de mejora, fabricar a medida lo que sea necesario e implementarlo tanto tiempo como sea necesario… Si queremos vendedores, líderes, gestores, técnicos… Ya saben… Que lo otro es muy bonito y todo lo efectista que ustedes quieran, pero los fuegos artificiales, como las fiestas del pueblo en ningún sitio.

 

Si se quiere cambiar algo en el trabajo, tiene que ser in situ y con tiempo Clic para tuitear

 

Amigo dinamizador, colega, si lo prefieres, igual estamos abrazando por encima de nuestras posibilidades, igual nos estamos convirtiendo en promiscuos del abrazo (que sirve para otras cosas), o igual nos hemos pasado viendo a telepredicadores estadounidenses o programas infantiles de muñecos de felpa… No sé… dale una pensadita, anda, majete.

 

Amigo dinamizado, igual sería mejor implementar dinámicas de trabajo dentro de la empresa, en el trabajo de día a día y de las que hacen que la gente rinda más, esté más satisfecha con su trabajo y sientan ganas de abrazarte (y tú a ellos), pero a final de mes.

 

Señores, la próxima vez que nos encontremos en una de esas dinámicas, si cuando se vaya acercando el final, ven que mi dinamismo tiende a salir por piernas, créanme, no es (sólo) por falta de interés, es que les estoy empezando a ver cara de teletubbie.

 

Gracias por leerme!

Javier Navarro Marin

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